Agua embotellada: Una tasa en disminución

Es posible que las cosas empiecen a cambiar. De acuerdo a los datos recientes, se espera que el aumento del mercado de agua embotellada en EE.UU. bajará en esta década. En los recintos universitarios a través del Continente, los movimientos estudiantiles están desalentando la venta de agua embotelladaen las máquinas vendedoras y las cantinas, y promocionando el uso de botellas de agua reutilizables con logos de las facultades impresos.

Las ciudades también están uniéndose a la batalla para reducir los desechos de plástico y disminuir la huella de carbono. En 2009 la ciudad australiana de Bundaboon prohibió el agua embotellada totalmente, y ese mismo año, París instaló una fuente pública de agua potable en el Jardín de Reuilly, con grifos de agua sin gas y agua mineral con gas. En Londres, la campaña Find-a-Fountain ofrece un mapa online que facilita al público encontrar fuentes públicas de agua potable limpia gratuita, y la mayoría de los alcaldes en EE.UU. han votado la retirada progresiva del agua embotellada de las oficinas del gobierno local.

En última instancia, la costumbre de consumir agua embotellada es cosa nuestra. Nos hemos convencido de que la necesitamos; ahora debemos aprender a abandonar nuestra dependencia. Parte de la solución es una inversión en infraestructuras de agua y saneamiento, pero –cosa aún más importante– es formar la confianza del consumidor en la bondad de lo que fluye del grifo.

Recuerda: elije agua de grifo dondequiera sea posible. Es una forma sencilla y redituable de reducir tu huella de carbono y jugar tu parte en alentar la sostenibilidad.

(R) Joe Ravi CC BY SA 3.0

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