7 innovaciones

7 InnovationsSiete ideas y tecnologías nuevas que señalan el camino para incorporar la economía verde a la vida diaria. Es el futuro…

Electrónica elástica

Monitores de TV que se enrollan para guardarlos, papel de empapelar que ilumina una habitación, visualizadores de vídeo incorporados a las prendas de vestir. Todo esto podría ser posible con unos diodos flexibles conocidos como OLEDs — diodos orgánicos de emisión de luz. Los OLEDs están hechos de unas moléculas colocadas en capas delgadas entre dos conductores, que emiten luz cuando una corriente eléctrica pasa a través de ellas. Delgados como papel, de uso energético más eficiente que las LCDs (sigla inglesa de las pantallas de cristal líquido), los OLEDs ya están usándose en pantallas de TV, carteleras publicitarias, papel de empapelar que genera luz y aparatos electrónicos. Su fabricación es más eco-amigable que las LEDs o fluorescentes, ya que requieren menos procesos de uso energético intenso y no necesitan sustancias químicas tóxicas como plomo o mercurio, y así también resultan más baratos. Si los actuales esfuerzos de los investigadores tienen éxito en crear OLEDs más flexibles, las posibilidades son infinitas, incluso la incorporación de aparatos bio-médicos capaces de moverse y estirarse junto con el tejido humano.

Traje de hongos para los muertos

Hasta después de morir, los seres humanos seguimos contaminando el medio ambiente: el proceso de embalsamar usa productos químicos tóxicos, y la cremación requiere gran cantidad de energía. Hasta los cadáveres enterrados desprenden toxinas acumuladas durante toda una vida al medio ambiente. La pintora y diseñadora Jae Rhim Lee, basada en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) quiere confeccionar un traje más verde para los cadáveres usando hongos — famosos por su capacidad de descomponer todo, desde materias orgánicas y petróleo hasta plásticos, plaguicidas y otros contaminantes. Jae está experimentando con varios trajes para entierro que incorporan esporas de micelio, que acelerarían el proceso de descomposición y ayudarían a remediar las toxinas almacenadas en nuestro cuerpo. Todavía no ha encontrado los hongos correctos para la tarea, pero, con la ayuda de científicos, está cultivando ciertas especies de hongos conocidos por descomponer toxinas medioambientales para adaptarlos para comer el tejido de cuerpos humanos.

Ladrillos de botella

Hay gran cantidad de botellas de plástico en el mundo y pocos materiales de construcción amigables con el ambiente a precios asequibles. De manera que no sorprende que se haya producido un boom en la construcción con ladrillos de botellas plásticas. En Nigeria, se apilan botellas llenadas con arena sobre un fundamento de hormigón y se unen con barro, mientras que en Haití, después del terremoto, las botellas se llenan con escombros y basura para reconstruir las casas. Se dice que las botellas llenas de barro o arena son más duraderas que los ladrillos, y por eso pueden absorber los golpes, además de ahorrar la energía y los materiales requeridos para producir ladrillos. Tal vez en el futuro los fabricantes de botellas deberían diseñarlas para alguna utilización después de su uso original — como hizo el cervecero Alfred Heineken en 1963 con su profética Botella Mundial (o WOBO, del inglés World Bottle), una botella de cerveza de vidrio que funciona como un ladrillo entrelazable. Sólo se fabricaron 60.000 de estas botellas, que ahora se han convertido en un artículo para coleccionistas.

Documentos al entrar, papel higiénico al salir

Solemos reciclar religiosamente el papel que usamos en la oficina, y luego compramos papel higiénico reciclado. Una empresa japonesa se saltea al intermediario con una máquina que tritura papel, lo disuelve en agua y lo vuelve a formar en rollos de papel higiénico. Lleva 40 hojas de papel fabricar un rollo, y cada rollo cuesta unos 10 céntimos — lo cual no sólo ahorra dinero pero también reduce residuos y costos de transporte. A un alto precio de 100.000 dólares, la máquina –llamada “Cabra Blanca”– no es apropiada para hogares o para oficinas pequeñas, pero podría resultar eficiente en lugares como centros de reciclaje o supermercados, donde los estudiantes podrían ir a triturar sus papeles de examen y volver a casa con un rollo prácticamente gratuito, o en universidades o grandes edificios de oficinas, que generan enormes cantidades de papel de desperdicio. Y si llega a imponerse, sin duda también se hará más barata.

Plástico fantástico

¿Qué hacer con los residuos plásticos? Por cierto podemos producir menos, pero también podemos reciclarlos como combustible. El proceso de desnaturalización térmica reconvierte los plásticos en gasolina, pero ha sido inalcanzable para la mayoría de los consumidores. Ahora, un inventor japonés, Akinori Ito, ha creado una máquina de mesa segura y fácil de usar que convierte tres clases de plástico común –polietileno, poliestireno y polipropileno– en gasolina. La máquina Blest derrite el plástico sin quemarlo, evitando las emisiones de CO2 y los gases tóxicos. Cada kilo de plástico genera un litro de combustible, que puede utilizarse directamente en generadores o estufas, o refinarse en petróleo. La máquina es portátil, de modo que es posible generar combustible de material plástico en cualquier parte. Podría resultar útil en países donde los desechos de plástico son un problema, ayudando a la gente a reclamar la contaminación como un combustible valioso.

Cultivos de espuma

La compañía de materiales sostenibles Ecovative literalmente está cultivando materiales para reemplazar todo, desde material de embalaje de espuma basado en petróleo hasta partículas o cartón. Usan micelio, la masa vegetativa de hilos finísimos que constituye las raíces de un hongo. Los subproductos de bajo valor como cascarillas de semillas y tallos de plantas se inoculan con micelio, se envasan en moldes de embalaje, y se dejan en un lugar oscuro. En tan sólo una semana, el micelio digesta la reserva de alimento y lo une como un pegamento, creando un material rígido que puede tener diversas texturas y densidades, según el proceso utilizado. Y lo mejor de todo es que al final de su vida útil puede compostarse en casa. Ecovative también está desarrollando materiales nuevos usando la misma técnica, con la esperanza de introducir nuevos materiales sostenibles para la confección de prendas de vestir, la construcción de equipos científicos, y otros usos más.
http://www.ecovativedesign.com/

Energía a pedal

En Tanzanía, los pequeños agricultores desvainan el maíz a mano para quitar los granos de la chala, o deben pagar para hacerlo mecánicamente. Buscando una tecnología para salvar esta diferencia, la empresaria social Jodie Wu tuvo la idea de desarrollar una desvainadora de maíz montada en una bicicleta, impulsada por la bicicleta. Al darse cuenta de que un pequeño agricultor no tendría necesidad de una máquina desvainadora de maíz durante un tiempo suficientemente largo por temporada como para justificar la inversión, ha diseñado una máquina posible de atar a una bicicleta funcional, impulsada con energía a pedal. Jodie espera lanzar una nueva economía pionera con aparatos montados en bicicletas: equipados con una desvainadora y un cargador de teléfono celular, los jóvenes empresarios ya tienen los instrumentos necesarios para empezar un negocio. En la temporada baja, pueden usar la bicicleta como un taxi o un servicio de mensajero, y la empresa de Jodie, Global Cycle Solutions, está desarrollando otros aparatos para montar, como por ejemplo una trilladora de arroz.
http://gcstz.com

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